26 ene. 2016

Mándame al infierno pero Bésame. Lucinda Gray

Autor: Lucinda Gray 

Publicado: Multiverso 

Año publicación: 2015 

Género: Romántica, Erótica 

ISBN: 978-8494348099

EBook: 4,55€ 



Si Mina pensaba que lo tenía todo controlado en su vida perfecta estaba equivocada, pues gracias a su imprecedible hermano se llevará una sorpresa. Se verá obligada a hacerse cargo de una empresa que está a punto de irse al traste y tendrá que lidiar con un grupo de incontrolables camioneros comandados por un hombre al que todos apodan: Gato. Él es un hombre de actitud chulesca y provocadora, que para el asombro de Mina la traerá sexualmente de cabeza y la arrastrará a situaciones de lo más embarazosas, ridículas e incluso no muy lícitas. Ella para desconcierto de Gato, conseguirá hacerle perder el control en más ocasiones de las que quisiera reconocer, llegando incluso a cuestionarse su brillante futuro.


Creo  que  muy  pocas  veces  le  he  cogido  inquina  a  un personaje  femenino  desde  la  primera  palabra  del  libro hasta la última. Mina me parece una gili... con todas las letras, en negrita y con tamaño 64. Esta chica es una pija prepotente, de las que mira por encima del hombro a cualquiera que no tenga su nivel económico o se lo parece, egoísta, insoportable,  testaruda, marimandona,  dominada por  su entrepierna  y  sobre  todo inconsistente.  Voy a explicarlo un poco mejor. 
Después de un matrimonio de cinco años más el añadido del noviazgo, Mina se divorcia ya que se  encuentra a su marido con su amante... que resulta ser su propio primo. No me he equivocado con el género. Lo cual, vale, no es plato  de  buen  gusto  (opino que  estas  cosas  hay  que aclararlas  desde  un  primer  momento, y  más  cuando  la novela  está  ambientada  en  el  s.  XXI),  pero de ahí  a dominar cada relación, pues hombre... 
En fin, el caso es que la chica, después de un año de no tener relaciones y que su consolador ya no le hace  tanta  gracia,  decide irse  a  una  fiesta  que  da su hermano, a ver si encuentra un espécimen masculino que le alivie sus ardores (tal cual)  ya que total, como son de baja  estopa,  no  va  a  volver  a  verlo  en  la vida,  y  que  le quiten lo bailado. Así que encuentra a su semental de turno, y borrachos y colgados perdidos no toman ninguna medida anticonceptiva... él porque casi ni le da para comer (por lo que quiere optar por “la marcha atrás”, que ella no le deja ejecutar la  maniobra)  y  ella  porque  piensa  tomarse la píldora del día después, cosa que no hace por dejadez. Y hay  que  ver  la  puntería que  tienen  algunos,  él  no  se enteraría, pero sus espermatozoides tenían el turbo y GPS conectado... y voilá.
Ocho años después, los ardores de la niña han ido a peor. Sólo así se explica que se masturbe en la oficina después de ver a Gato por la ventana, que sólo piense en tirárselo, o que para un viaje de una noche se lleve un neceser con sus juguetitos eróticos (¿es que no puedes estar una única noche sin meterte nada (artificial, se supone; si fueras a lo natural no lo necesitarías), alma de Dios?) y que los lleve en el bolso con una niña de siete años a su lado. Cada una es muy libre de vivir su sexualidad como quiera, con quien quiera o con lo que quiera, pero ella me parece un poquito exagerada.
Y lo de inconsistente... Ya que es de esas chicas que dice una  cosa y  piensa  justo  lo  contrario.  Se  acuesta  con  el macizo de turno (Gato en este caso), se convence de hacer que  no  ha  pasado  nada y  mantiene  las  distancias  para luego  cabrearse  cuando  él,  visto el  panorama,  hace exactamente lo mismo. Todo esto mientras piensa en que le encantaría cepillárselo de nuevo. Y así una vez y otra. De  las  protas  que  desean  estar  con  el  chico  pero lo ahuyentan a base de insultos y bordeces porque le aterra estar con él. Chica, aclárate de una maldita vez.
Tampoco es que Gato sea un santito, pero al menos es más coherente que  ella  y  va  de  frente  con  todas  las consecuencias. No negaré que  tiene  su  buena  dosis  de prepotencia y tozudez (a cantidades industriales), pero no se caen los anillos a la hora de ayudar a un amigo, y está dispuesto  a  ver  el  interior  de  las personas,  y  no solo  el cascarón. Eso sí, lo de que para imponerte y hacerla callar, beses a la chica con chicle en la boca y que se lo dejes en la de ella, me parece de lo menos erótico que he leído en la vida. 
A lo que iba... Mina y Gato se conocen cuando ella tiene que ocuparse  de  la  empresa  de  transportes  de su hermano, siendo él uno de sus mejores amigos, y el jefe de logística. Y claro, tenemos a dos trenes a toda velocidad por  la   misma  vía   y   en   sentido contrario.  Los encontronazos  son  monumentales,  básicamente por  la pedantería de una y la poca paciencia del otro. Amén de su tozudez  y  no  dar  su  brazo  a  torcer.  
Y  mientras  sueltan chispas  en  cada  una  de  sus  discusiones,  se suceden las escenas divertidas  (las  de  Cádiz  no  tienen  precio), las calientes, y las ganas de acogotar a Mina despacio y con el máximo dolor. Eso con los giros que toma la acción, los personajes secundarios  (me gustaría  mucho  un  libro con Alex y Piluca de protagonistas, estoy convencida de que lo habrá) hacen que aunque no te acabes de identificar con la pareja (aunque  me  gusta  mucho más  Gato que ella,  hay momentos en que lo zoscarías), te enganchas y la leas casi de  un  tirón.  Todo  eso  sin  dejar  de decir lindezas  sobre Mina. 



7 comentarios:

  1. Hola! Muy buena reseña, me pasó como a ti, la protagonista no me gustó nada, ni al inicio de la novela ni al final, y hubo partes que me parecieron un poco absurdas, es una novela que leí de un tirón pero que no me llegó a encantarme. Besitos

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  2. Me llama bastante, me lo apunto.
    Gracias por la reseña, un beso

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  3. Hola!
    Por lo que cuentas de la protagonista no sé si sería capaz de disfrutar de la novela... A pesar se que te ha gustado bastante, no creo que me anime con él.
    Un beso

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Defintivamente cuando leí este libro, acostumbrada a Lucinda pero en histórico, el giro me venia un poco .... no.. un mucho raro.
    Mina definitivamente me daban ganas de darle dos ostias de repente, pero bueno, la obra es para desternillarse de risa con momentos eróticos bien creados.
    Y yo tambien espero la historia de Piluca, creo que ahi vamos a tener algo interesante.
    Un saludo

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  7. jajajajajajajajaj....no sabes lo q me rei con tu reseña...y siii, a mi tambien me ha pasado con cogerle tirria a alguna protagonista q otra....lei un solo libro de Lucinda Gray y aunque me gusto no fue nada del otro mundo....este solo por tu reseña y por conocer a esa protagonista(un pelin ninfomana sexual ,no?jajajajajajajaja) le dare una oportunidad

    Besitosss

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