Autor: Elizabeth Urian
Publicado por: Harlequín Ibérica S.A.
Año publicación: 2015
Género: New Adult, Chick lit
EBook: 1,89€
Una boda no es nada sin un novio postizo al que presentar a los padres. Dos… quizás resulte un tanto excesivo...
Marissa está harta de escuchar las quejas de su madre: debería vestirse de forma más femenina, ponerse falda de vez en cuando, ¿y cuándo piensa sentar cabeza y echarse novio? Para colmo, sus padres van a celebrar los cuarenta años de matrimonio organizando una nueva ceremonia con todos sus familiares. Y ella, la hija pequeña de la familia, no quiere acudir sin pareja y verse sometida a las mismas preguntas de siempre, por lo que decide buscar un novio ocasional para el evento.
El problema llega cuando su hermana tiene el mismo pensamiento y acude con Luke, un hombre por el que Marisa empieza a sentir una inapropiada y fulminante atracción. Si encima el sentimiento es recíproco, los problemas están asegurados.
En fin, nada nuevo en el horizonte... Tal vez al haber leído antes la estupenda “Nadie me ofende impunemente”, me esperaba algo más. Cierto que los tres que leí de “Las feas también los enamoran” no son para tirar cohetes, con lo que me da la impresión de que estas chicas en novela corta no destacan, mientras que la novela larga que leí, sí. No niego que es entretenido y fácil de leer, con un cabo suelto al final que no se sabe si es para otra novelita corta más. Cabo suelto que no sorprende y que no me extrañaría que finalizara como pienso y que no digo porque sería un spoiler como una casa, pero que se huele en el ambiente.
En fin, a la reseña... Dos hermanas, hartas de la metomentodo de su madre deciden, tras una idea tenía medio en broma, hacerla realidad y acudir al aniversario de sus padres con novios falsos. Todo eso sin decírselo a nadie más, ni siquiera entre ellas, con lo que da origen a múltiples angustias que se hubieran evitado si al menos las dos se hubieran dicho algo. Luke sabe que no es el novio de Regina, pero piensa que Ben es el de Marissa; y Marissa sabe que está sin ataduras, pero cree que Luke es el novio de Regina. Y sí, Ben interpreta muy bien su papel (al menos al principio), pero eso no impide que poco a poco Luke le vaya tirando los tejos a la otra hermanita. Ni que ella, a pesar de todo vaya claudicando. Lo cual no dice nada demasiado bueno en su favor... La de cosas que se solucionarían si antes se habla y se aclara todo en vez de tirarse a la piscina.
La verdad es que la cosa no da para mucho más. Tampoco le vi las situaciones divertidas, aunque sí muy de la vida real. Y sobre todo, los malentendidos al no ser las hermanas sinceras la una con la otra. Con el resto de la familia, pues bueno, podrían fingir que tampoco hubiera pasado nada trascendental.
Y como dije antes, entretenida, pero nada del otro mundo. La historia de dos personas que se conocen y se gustan en el momento más inoportuno. Corro un tupido velo sobre el tópico del chico alto (se supone, tampoco aclaran, afortunadamente, la altura) con la chica de metro y medio o del enamoramiento a los tres días, que al menos lo disimulan un poco, aunque él sí se declara. Ella es más realista: Le gusta mucho, mucho.
Si queréis leerlo para pasar el rato, vale.
*Esta reseña participa en "Books around the magic world "





