Edición: Circulo de lectores
Año publicación: 2014
Género: Erótico
Trilogía Mi Hombre
1º Seducción
2º Obsesión
3º Confesión
SEDUCCIÓN:
Tres... Sé que él no me conviene.Dos... Mi instinto me grita que salga corriendo.Uno... Pero si sigue mirándome así...¿Qué haré cuando llegue a cero? Indomable, controlador, autoritario, implacable, dulce, provocador...Es peligroso.Es enigmático.Es absolutamente adictivo.Es mi hombre.
OBSESIÓN:
He visto cómo lo miran todas. Lo desean, harán lo que sea por conseguirlo. La respiración se me acelera y siento que no podré aguantar mucho más.Estoy perdiendo el control, y esto empieza a asustarme. Estoy histérica, avergonzada, muerta de celos. Y muy, muy excitada.
CONFESIÓN:
Tengo los nervios a flor de piel. Hoy es el día más importante de mi vida, a partir de mañana seré suya para siempre. Aunque estoy haciendo lo correcto, necesito un momento a solas, porque algo no encaja, Jesse oculta demasiados secretos y quiero saber cuáles son antes de dar el paso. Es hora de que mi hombre confiese.
Ahora que soy conocedora de lo que se esconde tras estos tres libros, entiendo perfectamente las reacciones tan opuestas que despierta.
Por un lado, quienes no pudieron ni terminar el primer libro y a los que el personaje de Jesse les resultó sumamente desagradable, enfermizo, tanto que no entienden a quienes están al otro lado, los que se devoraron cada página con ansia y acabaron irremediablemente a los pies de Jesse Ward. Yo misma me encuentro dividida, me posicionaría en ambas partes, pues adoro a ese loco obsesivo, con la misma intensidad que rechazo su comportamiento dominante. ¿No me entendéis? Lógico, ni yo misma lo hago, pero es así como me hizo sentir esta historia tan intensa.
Con Jesse no hay término medio, lo quiere todo de Ava, y cuando dice todo, es TODO. Su cuerpo, su tiempo, su espacio, hasta el propio aire que respira. Si por él fuera, la encerraría en un lugar seguro y aislado para tenerla únicamente para su disfrute.
Asfixiante ¿verdad? Solo pensar en tener a alguien cerca, la mitad de posesivo que el señor Ward es con Ava, dan ganas de correr sin descanso en dirección contraria, pero será que esto es ficción y que me apetecía leer algo así en ese momento, que me emocioné leyendo como Jesse, sin piedad alguna, rompía todas las defensas de Ava hasta hacerla totalmente suya. Quizás los momentos "enfermizos" del protagonista no sean los más adorables, pero ser testigos de la forma en que él es tan dulce, cariñoso, divertido ver la pasión desmedida y el amor que por Ava procesa, operan ese milagro para que un hombre así, consiga desarmarme.
Ya vale de hablar de Jesse, vamos con Ava... Por momentos a esta chica quise ahogarla, abofetearla, zarandearla, y mil versiones más de comportamientos violentos hacia ella, básicamente por no pensar las cosas que hace o por pensarlas demasiado. Una mujer como ella, con gran éxito laboral, independiente, se supone, inteligente y que se comporte de esa forma irresponsable, con la que parece llamar la atención del lado más oscuro de Jesse, me inquietaba. Es verdad que él la agobia con su marcaje, pero cuando no lo hace, ella parece buscar ese comportamiento, casi provocarlo, por lo que sus intentos de revelarse, de resistirse ante Jesse, no eran demasiado creíbles y mucho menos, efectivos.
Ava parece ir con los ojos vendados, no ve lo que tiene ante sus ojos, y aunque Jesse es hermético con su pasado y manipula la información a su conveniencia, ella con simplemente abrir los ojos se hubiese ahorrado muchos rompederos de cabeza. Aunque entiendo que pierda la cabeza con Jesse, yo también lo hice, sobre todo con las escenas sexuales tan bien narradas que hacen que la temperatura ascienda y olvides todo!
El resto de personajes que rodean a esta singular pareja, no son simples secundarios, todos aportan algo y sin ellos esta historia quedaría coja, yo no soy capaz de imaginar una Ava sin la despreocupada Kate a su lado, ni la Mansión, escenario con un influjo especial en la vida de todos ellos, sin un personaje tan odioso como Sarah, alias morritos.
Abstenerse de leer Mi hombre todos aquellos que no puedan soportar a protagonistas dominantes, obsesivos y manipuladores, no serán capaces de ver más allá, y se perderán sus miedos, sus debilidades y lo que habita sus corazones.
Una última cosa que solo entenderán quienes leyeran los libros... ¡me declaro fan de esos movimientos de cadera al estilo Jesse Ward! jajaja


