Publicado por Ediciones Hades
Año publicación: 2015
Género: Erótica,Contemporánea
EBook: 2,99€
Daniela es una mujer inteligente y muy competente a nivel profesional, pero esconde un mar de inseguridades y complejos que le impiden ser ella misma.
Después de 10 años regresa a Madrid para dirigir la delegación hotelera familiar. Aunque, volver, supondrá afrontar sus peores temores.
Mark es socio de una empresa turística de éxito, que posee los resorts más rentables de la Costa Mediterránea. Es un hombre atractivo, seguro de sí mismo y deseado por las mujeres que huye de compromisos y vive centrado en su trabajo.
Una noche los caminos de ambos se cruzan y toman una decisión, aparentemente trivial, sin intuir que esta les cambiará la vida.
La verdad, lo único original que he visto en esta novela han sido dos cosas: La más destacable es que a la hora de la narración, se van intercalado Daniela y Mark para contarlo, mostrando sus pensamientos y sentimientos. Los capítulos impares son los de ella, los pares de él, y el epílogo, de Mark. La segunda es que a la hora de levantar la liebre, yo pensé que sería uno de los dos personajes más odiosos, pero no, lo hace un tercero que ni te lo esperabas. Aunque esos dos “enemigos” de la pareja tampoco se quedan quietos precisamente. También tienen su parte en la debacle.
Por lo demás, si tuviera una palabra para definir esta novela sería Previsible. Personalmente empiezo a estar muy harta de esos personajes masculinos gilipollas,prepotentes, arrogantes, y finalmente celosos que últimamente parecen estar tan de moda en este género. Y de las protagonistas femeninas que por mucho que digan que no, claudican a la mínima y se acaban enamorando del impresentable. Mark cumple con todos estos tópicos y alguno más... Sus primeras apariciones son de acogotarlo vivo despacito por donde más le duele. Y claro, por supuesto, se obsesiona con la chica de turno y termina cayendo con todo su equipo (éste lo hace bastante pronto, hacia la mitad más o menos) redimiéndose al final. Y ella tampoco es nada original... Sí, se acuesta con él nada más conocerlo, pero luego reniega y se coge unos cabreos monumentales mientras que con la boquita pequeña está deseando aceptar y dejar que haga lo que le venga en gana. Al menos ambos están en la misma escala social, porque en la inmensa mayoría de las veces sus mundos son muy diferentes.
Por lo demás, no hay mucho que decir... Muchos malentendidos, principalmente provocados para que él caiga de la burra, una madrastra al más puro estilo de Cenicienta (que la verdad, no me explico el empeño, ya que son dos hermanos y nunca sería ella la única heredera), un padre que no entiende uno cómo demonios no se ha enterado en catorce años de matrimonio de la movida entre Aída y Daniela, una segunda relación entre Cleo (la prima de Daniela) y César (el mejor amigo de Mark) que tal como iba la cosa, no me extrañaría que tuvieran libro preparado y sexo. Mucho sexo. Tal vez demasiado, porque hay algunos momentos que ya son de “venga ya...”, como el hacerlo ambos totalmente desnudos (menos que solo le hubiera quitado la ropa interior a ella y él bajado sus pantalones, sería más creíble), en el despacho de ella, con la puerta abierta en la hora de la comida de la empresa... Creo que algún que otro revolcón sobraba (al menos a mi gusto, éste).
Y sí, no negaré que esa historia de “tío obsesionado con chica que le llama la atención por no seguir el patrón de las demás” y chica pánfila que cae por muy dura que se quiere hacer, acaba siendo bonita (más o menos) aunque estás esperando que todo salte por los aires ya que sabes que lo va a hacer. Y digo esperar por decir, ya que el momento también está muy cantado.
Y poco más voy a añadir. Se lee, pero no aporta nada nuevo (con la excepción de lo indicado al principio, que es lo que le hace subir la nota). Y como dije antes, leyendo la historia de amor secundaria entre Cleo y César, que se deja con una gran incógnita, tiene muchas papeletas de tener su libro así como el de Álex y Valeria. O eso o algún relatito corto, más que nada por aquello de saber cómo solucionan sus problemas y termina el asuntillo. En fin, ya nos lo descubrirá la autora...


