Mostrando entradas con la etiqueta Lis Haley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Lis Haley. Mostrar todas las entradas

16 oct 2015

Una lección inconfesable. Lis Haley


Autor: Lis Haley 

Publicado: Harlequin Ibérica, S.A. 

Año publicación: 2014 

Género: Romántico,histórico.

Ebook: 3,99€




Valeria Richardson se encuentra más a sus anchas con la espada y luchando en los establos con su amigo Ralph que en las fiestas de la alta sociedad londinense a las que debería asistir. Después de todo, piensa la belicosa Val, fue en una fiesta así en la que su hermana conoció al hombre que dejó su reputación por los suelos, el detestable vizconde de Chester, tras lo cual Val había jurado vengarse y odiarlo para siempre. Sin embargo, obligada por su tía a quitarse el atuendo varonil y vestirse como una dama para presentarse en sociedad, quedará a merced del vizconde, que tiene planes para esa bella y desinhibida guerrera de cabellos de fuego. Los acontecimientos se precipitan, los secretos se suceden, la sed de venganza de Val es infinita… ¿Pero cuánto tiempo puede la apasionada Val ignorar los mandatos de su cuerpo y su corazón? ¿Y qué hacer cuando nada a su alrededor es lo que parece? ¿Será algo que pueda resolver con su espada y su valor, o se trata acaso de la más peligrosa prueba de todas?


La verdad es que con semejante argumento me esperaba bastante más. Voy a pasar por alto las fragantes faltas de ortografía  (sobre todo  con  los  números,  lo  de  ver treintaitres por ejemplo, es para dar capones), lo que me chirría que el protagonista tenga el mismo título antes y después de la muerte de su padre cuando se supone que era el heredero, que ciertos diálogos son absurdos, como ejemplo, cuando Daniel Hawthorne le comenta a su socio de fechorías  que  Valeria  no  tiene  porqué  saber  que su prometido el vizconde de Chester es el mismo vizconde de Chester que dejó plantada a su hermana en el altar... Sin comentarios.
Creo  que  sólo  leí  una  novela  en  la  que  los  dos protagonistas me  parecieron  insufribles  (Las  espinas  del amor, de Arlette Geneve y la dejé a medias). Ahora ya son dos. Owen me pareció totalmente estúpido, por no decir una cosa peor. Totalmente pagado de sí mismo, arrogante, autoritario...  No  solo  no  llevó  nada  bien lo  de  su compromiso con la hermana de Val que pudo solucionar de muchas maneras sin llegar al extremo de no presentarse a la boda (y encima con el cuajo de decir que si hubiera podido evitarlo, no le hubiera hecho daño... La leche), el obligar a otra persona a comprometerse con él sabiendo que  no  le  despierta  cariño precisamente  (sinceramente parece que lo hace para meterla en su cama), el emperrarse en pensar lo peor... Claro que con Valeria tampoco lo tiene fácil.  Valeria  es  una  niña  egoísta,  mimada, consentida, rencorosa, que se piensa que lo sabe todo sin tener ni idea de la misa a la media. En ningún momento empatizas con ella, tiene unas ideas de bombero con las que siempre se mete en un lío peor. Puedo comprender que odies a una persona  que  le  ha  hecho daño  a  tu  hermana,  pero  si te paras a pensarlo detenidamente, y más cinco años después cuando Madeleine ha encontrado el amor, es feliz con su marido,  el  tener  esa  inquina  es  absurdo.  Es lógica la actitud  del  resto  de  la  familia:  Desearle  lo  peor, pero ignorarlo  y  no  relacionarse  con  la  otra  familia.  Pero  el querer hacer  daño  a  propósito  a  un  tercero  totalmente inocente  no tiene  justificación.  Y  meterse  en  unos fregados  en  plan marisabidilla...  y  cagarla  con  todo el equipo. Saber esgrima no es solo manejar una espada, es algo más... es una mentalidad que nuestra protagonista no tiene ni de lejos. Querían hacerla una amazona y se queda en nada.
Y  si  bien  lo  único  bien  llegado  es  la  identidad  del compinche de “aventuras”, el resto... Y ya el final, que ni se  declaran  lo  que sienten,  ni  se  disculpan  por  las meteduras de gamba metidas por ambas partes, ni na... Te quedas al leer el epílogo con cara de “me falta algo”. 
En resumen, unos protagonistas a los que collejarias hasta que   espabilasen,   un   misterio   que   es   lo   único medianamente bien llevado y poco más.